La magia de la naturaleza...
Traducida en nuestros sabores

Caficultores desde siempre… el arte del buen café

El café es tan mágico y real, así como lo son nuestras historias de amor y pasión por la tierra del buen café, que hemos tejido y vivido por más de cuatro generaciones de nuestra familia, en las montañas de Colombia.

HISTORIAS DE BUEN CAFÉ...
EN LAS MONTAÑAS DE COLOMBIA

El nombre de la empresa “Kafé Loma Verde”, hace referencia a las tierras montañosas donde se encuentran nuestros cultivos de café, y con el propósito de generar conciencia de conservarlas con sus árboles y manantiales de agua, que son fábricas de aire puro y hábitat para las especies de flora y fauna.

Kafé Loma Verde empieza con “K”, en honor a todas y cada una de las personas que hacen parte de la historia del café, desde su descubrimiento, pasando por su llegada a Colombia, donde se dieron las condiciones adecuadas para la caficultura, que se ha logrado sostener hasta nuestros días, y de la que nuestra empresa hace parte… de ese realismo mágico que crea historias de buen café.

CAFICULTORES DESDE SIEMPRE

En las tierras de buen café de las montañas de Santander, distribuidas en haciendas y en pequeñas fincas familiares, en la vereda La Cañada del municipio de El Páramo, nacieron y vivieron nuestros bisabuelos maternos Gregoria Sánchez e Indalecio Silva y, Visitación Sánchez y Joaquín Sánchez en la segunda mitad del siglo XIX.

En aquellos tiempos las carreteras no existían, solo había caminos de herradura o reales, por donde transitaban los arrieros con sus recuas de mulas, portando mercancías y como mensajeros de noticias de una región a otra, capaces de vencer la dura y agreste topografía Colombiana; las distancias se medían en leguas y se pesaba con la romana, las despulpadoras de las cerezas de café eran manuales y operadas por la fuerza del trabajo familiar, no había luz eléctrica en los campos, se madrugaba para hacer las labores y así, aprovechar los primeros rayos del sol hasta los últimos reflejos del atardecer.

En los días de cosecha de café, en plena recolección, se cantaban coplas que era la forma de expresión más típica de la tradición oral campesina, por medio de esta, manifestaban la sencillez de sus reacciones ante el amor, la desilusión, el sentimiento religioso, historias picarescas y toda clase de emociones.

En las noches, después de una larga y fatigosa jornada de trabajo, se dirigían a tertulias de chistes, cuentos folclóricos de mitos y leyendas como el de “La Llorona”, que era el espíritu de una mujer que había matado a su hijo y como castigo fue condenada a vivir llorando y con lamentos que provocaban terror; historias de espantos y ánimas que penaban en el purgatorio y se veían en los caminos de herradura en forma de extrañas luces, bultos o figuras humanoides, que desaparecían en la oscuridad de los cafetales, porque antes de ir a la gloria tenían que entregar la “guaca o entierro de oro y plata” a un pobre de buen corazón.

También se tejían matrimonios, se empezaban amores, se cantaba y bailaba con la música de una o más guitarras y la charrasca o güiro, todo dentro de un ambiente familiar, acompañados de una taza de café cultivado, procesado, tostado y molido de forma artesanal en la misma finca.

Estas tradiciones, que hacen parte de la cultura popular de los campesinos caficultores y del paisaje de nuestras tierras de buen café, se transmitieron a nuestros abuelos maternos Rafael Silva y Vitalia Sánchez, trabajadores infatigables, cuya estructura familiar fue el pilar fundamental para la edificación de sueños y la visión empresarial de todos los miembros de su familia.

También se tejían matrimonios, se empezaban amores, se cantaba y bailaba con la música de una o más guitarras y la charrasca o güiro, todo dentro de un ambiente familiar, acompañados de una taza de café cultivado, procesado, tostado y molido de forma artesanal en la misma finca.

Estas tradiciones, que hacen parte de la cultura popular de los campesinos caficultores y del paisaje de nuestras tierras de buen café, se transmitieron a nuestros abuelos maternos Rafael Silva y Vitalia Sánchez, trabajadores infatigables, cuya estructura familiar fue el pilar fundamental para la edificación de sueños y la visión empresarial de todos los miembros de su familia.

Con disciplina, ahorro, templanza y sacrificio personal, adquirieron la finca LA LOMA, ubicada en la vereda La Cañada, donde todo giraba en torno al cultivo y recolección del café, que era tan importante que nuestro abuelo decía: “cuando nazca una mata de café debajo de la cama, hay que mover la cama para que la mata crezca”, y transmitió este legado a nuestra madre Criselia Silva Sánchez y a todos sus hermanos.

Es así, que en la finca La Loma, la cultura y las tradiciones cafeteras hicieron parte de la cotidianidad de la familia, y con el transcurrir de los años nuestra madre, ya siendo una mujer adulta, conoce a nuestro padre José Domingo Monroy en una cosecha de café, y de esa unión nacimos nosotros.

Los primeros años de nuestra infancia fueron en esta finca y podríamos afirmar que, literalmente, nosotros estamos en el mundo del café desde el vientre de nuestra madre, quien dice “con la barriga ya casi a punto de parir, pasaba los días en los cafetales cogiendo café”.

Y hoy, casi 150 años después, seguimos conservando y transmitiendo las enseñanzas del buen café heredadas de nuestros bisabuelos, abuelos y padres; contando, viviendo y disfrutando de esos mitos y leyendas, de las coplas, de la música y bailes, y de esas experiencias vividas por nuestra familia, como si el tiempo se hubiese detenido para que estas, con una explicación fantástica y una excelente taza de café, nos transporten a aquellas épocas de antaño donde todo comenzó…

…El café es tan mágico y real, así como lo son nuestras historias de amor y pasión por la tierra del buen café, que hemos tejido y vivido por más de cuatro generaciones de nuestra familia, en las montañas de Colombia.

QuiÉnes Somos

Somos una empresa Colombiana, constituida en el año 2005, con domicilio social en el municipio de San Gil, Santander. Trabajamos para mejorar la producción, comercialización, transformación y venta de cafés especiales y orgánico con certificado 100% colombiano, y sus derivados.

NUESTRA MISIÓN: Es generar cultura del gusto por las cosas bien hechas alrededor de una taza de café.

NUESTRA VISIÓN: Es ser reconocidos en el mundo, por la producción, transformación y comercialización de cafés especiales de Colombia y otros orígenes, con características derivadas de la alta calidad en los procesos de cultivo, transformación y servicio.

NUESTROS OBJETIVOS

En Kafé Loma Verde tenemos como objetivo producir y comercializar cafés orgánicos y especiales, de acuerdo a criterios de sostenibilidad.

En cuanto a las estrategias de mercadeo, en Kafé Loma Verde contemplamos:

  • Participación en ferias y eventos especializados de café a nivel internacional.
  • Desarrollo y conservación de ambientes para el deleite y la cultura del buen café en el mundo: tiendas, boutiques, museos, galerías, etc.
  • Apoyo a la investigación y desarrollo en proyectos de café.
  • Implementación y uso de tecnologías de punta en procesos productivos y de transformación.

Políticas de calidad y políticas de capacitación

Nuestra materia prima es el café orgánico y especial 100% natural, cultivado en las montañas de Colombia y otros orígenes, producido mediante técnicas naturales, sin fertilizantes y/o insumos de síntesis químicas, que lo hace un producto amigable para el medio ambiente y sus respectivos beneficios para la salud.

El equipo humano que conforma Kafé Loma Verde, está capacitado y comprometido con el logro de los objetivos, relacionados a los procesos de producción y el arte del buen café.

Políticas de calidad y políticas de capacitación

Nuestra materia prima es el café orgánico y especial 100% natural, cultivado en las montañas de Colombia y otros orígenes, producido mediante técnicas naturales, sin fertilizantes y/o insumos de síntesis químicas, que lo hace un producto amigable para el medio ambiente y sus respectivos beneficios para la salud.

El equipo humano que conforma Kafé Loma Verde, está capacitado y comprometido con el logro de los objetivos, relacionados a los procesos de producción y el arte del buen café.

Valores Corporativos

En Kafé Loma Verde tenemos un servicio basado en la amabilidad, la cordialidad, el respeto y la confianza, que se proyectan en un clima laboral agradable, en donde el cliente siempre será el primero. Este, es el reflejo de la creencia en Dios y la práctica de valores corporativos de buena fe: honestidad, amor por el trabajo, lealtad, responsabilidad, respeto y perseverancia, con un toque de autenticidad a todo lo que se hace y valorando nuestro patrimonio en todas sus dimensiones.

Responsabilidad Ambiental

En Kafé Loma Verde realizamos actividades amigables con el medio ambiente:

  • Reciclamos y aprovechamos los residuos sólidos de las bebidas de café, como materia prima para la elaboración de abonos orgánicos.
  • Nuestros cafés y bebidas se sirven en vasos de cartón biodegradables, apoyando de esta forma los procesos de producción limpia.
  • Nos hemos involucrado activamente en la sensibilización hacia la protección y el cuidado del medio ambiente, a través de convocatorias, capacitaciones y conferencias, en alianza con instituciones de índole académica, ambiental y de investigación.
  • Aprovechamiento de los residuos de la trilla del café, que sirve como combustible en los distintos procesos de secado mecánico del grano.